Manual de supervivencia social para el traductor 2.0 (I)

Por Ismael Pardo, traductor y especialista en comunicación

Que vivimos en la era de la comunicación lo sabe todo el mundo. Ya no solo nos dedicamos a consumir información, como ocurría hace media década (por poner un punto en la historia), sino que también somos productores de contenido a menor o mayor escala. Como ejemplo, podemos poner Twitter, red social en la que se producen más de 250 000 tuits por minuto, o los 4 000 000 de correos electrónicos que se intercambian por todo el mundo.

Evidentemente, esto no ha sido siempre así: desde 1993 hasta 2004, las páginas web no se basaban en este modelo colaborativo, sino en un formato primario, en el que el diseño era estático, los contenidos no se actualizaban y la característica primordial era la unidireccionalidad de la información; es decir, que las páginas web eran solo de lectura, por lo que los usuarios no podían interactuar de forma alguna con la página.

Esta interacción continua que observamos día a día en la actualidad se debe, precisamente, al modelo de página web que usamos en estos momentos, que es el modelo de web 2.0 o web social, que no solo permite que los usuarios consuman información, sino que también colaboren entre sí, que compartan contenido y que interactúen entre ellos. El usuario es en sí mismo dos «personas»: una que lee y otra que escribe. Esta relación es la que dio lugar a los medios sociales.

 

¿Qué son los medios sociales?

Como ya hemos comentado, y como afirman los profesores Kaplan y Haenlein en su libro Users of the world, unite! The challenges and opportunities of Social Media, los medios sociales son «un grupo de aplicaciones basadas en Internet que se desarrollan sobre los fundamentos ideológicos y tecnológicos de la web 2.0, y que permiten la creación y el intercambio de contenidos generados por los propios usuarios». Dentro de estos medios sociales, están las redes sociales, los marcadores, los blogs, los foros y las wikis, entre otros muchos.

 

¿En qué nos ayudan los medios sociales como traductores?

Nosotros, como traductores y profesionales de la lengua, somos el modelo para definir al usuario perfecto de la web 2.0, por el mero hecho de que pasamos muchísimo tiempo navegando por la red, no solo por nuestro proceso documental (que podemos aprovechar en Twitter a través de etiquetas, en blogs a través de las categorías o en foros especializados), sino por nuestra necesaria presencia social a través de páginas web profesionales, blogs corporativos, foros relacionados con nuestra profesión y redes sociales.

En estos sitios web no solo tratamos de ofrecer nuestros servicios, como comentaremos más adelante, sino que también intercambiamos información (como glosarios, artículos y enlaces a diccionarios especializados).

 

¿En qué nos ayudan los medios sociales como empresa?

El uso que hagamos de los medios sociales es importante desde un punto de vista empresarial, pues son muchos los beneficios que encontramos a la hora de utilizar los medios sociales con nuestra empresa en mente.

– Proporcionamos un canal de comunicación a través del cual nuestros clientes pueden hacer sugerencias, comentarnos ciertos asuntos no privados (pues para eso hay otras formas de comunicación, como el correo electrónico) o para transmitir información sobre nuestra marca o lo que hacemos.

– Ofrecemos, en forma de «escaparate», información directa y objetiva de lo que está pasando en nuestra empresa a nuestros seguidores, que pueden ser clientes (futuros o presentes), colegas de profesión o empresas relacionadas con nuestro sector.

– Potenciamos la visibilidad y la percepción de nuestra marca y de nuestro producto, ya que es un medio perfecto para mostrar conocimientos acerca de nuestro servicio y diferenciarnos del resto de empresas del sector. Además, es una excusa perfecta para promocionar la marca a través de artículos en blogs o, incluso, algún que otro concurso o promoción.

– Ofrecemos beneficios internos a la empresa, como el trabajo en equipo (a través de turnos de gestión de las redes sociales, escritura de artículos, etc.) o la creatividad colectiva a la hora de crear una campaña de promoción de la empresa.

Ya hemos visto que podemos obtener muchísimos beneficios de los medios sociales; sin embargo, es una tarea que muchos trabajadores de nuestro sector aún tienen pendiente, bien por inexperiencia o porque creen que no vale la pena dedicar tantísimo tiempo a gestionar unos medios que no sabemos si, en realidad, nos van a dar frutos tan rápido como deseamos.

En la próxima entrega de este manual, os enseñaré a usar algunas herramientas que os ayudarán a gestionar la productividad en los medios sociales, para que podáis exprimir al máximo lo que vuestros seguidores y clientes potenciales os pueden enseñar a través de las redes.