Introducción a la internacionalización y la comunicación multilingüe

Valentín Barrantes López

Socio fundador y director general de estrategia

Es el momento de abrir una serie de artículos relacionados con la internacionalización y la comunicación multilingüe en el sector de las industrias de la lengua. En particular, me gustaría aportar información y reflexiones en dos líneas de pensamiento fundamentales: cómo influyen estos aspectos en el mercado actual y cuál es la relación que existe con la actividad profesional de los actuales y futuros traductores e intérpretes. Poco a poco, iré publicando artículos de interés que sigan un orden lógico y útil para todos.

En primer lugar, pretendo comenzar a «desenredar la madeja», es decir, ir acotando el significado y las implicaciones de muchos conceptos que giran en torno al título de este artículo. Son muchos los términos que usamos actualmente en el ámbito de la comunicación, pero además, surgen nuevos conceptos y realidades, a un ritmo vertiginoso, principalmente en el ámbito digital. Vamos a hacer una primera lluvia de ideas: internacionalización, comunicación multilingüe, creación de contenidos, marketing (tradicional, digital, de contenidos, de redes sociales, web, etc.), posicionamiento SEO y SEM multilingüe, traducción, localización, adaptación, transcreación, traducción automática, gestión multilingüe de redes sociales y un largo etcétera. Seguro que se nos ocurren muchos más. Creo que conviene hacer un ejercicio de análisis y esforzarnos por conocer cómo afecta todo esto en el sector de las industrias de la lengua.

En segundo lugar, pretendo organizar todo este abundante ―y aparente desorden― de conceptos a fin de tener un mapa conceptual claro en nuestras mentes.

Finalmente, pasaré a desarrollar determinados conceptos que para mí cobran una especial importancia en la actualidad, así como otros que los lectores puedan considerar adecuados. Espero vuestras propuestas…

¿Por qué me parece interesante abordar este tema? Cabrían varias respuestas, pero me quedo con dos:

– Gracias a mi experiencia profesional en la consultoría a pequeñas, medianas y grandes empresas ―también instituciones, asociaciones y fundaciones―, he detectado que existe una gran confusión por parte de las compañías y profesionales (principalmente de la comunicación) que trabajan en ellas a este respecto. El origen es el desconocimiento que existe en muchos casos acerca de la relevancia que tienen la internacionalización y el multilingüismo en las políticas de comunicación (sobre todo en el ámbito digital) empresariales. Partiendo de esta base, se infiere que muchas empresas e instituciones carecen de perfiles adecuados en los departamentos de comunicación y marketing. En ocasiones el perfil es inexistente, otras veces el desconocimiento conduce a que estos asuntos recaigan en una persona de comunicación con conocimientos de alguna o varias lenguas (inglés, principalmente), pero que desconoce las estrategias de internacionalización, adaptación cultural, traducción, por poner algunos ejemplos.

– El mundo, la tecnología y la comunicación (digital) avanzan a pasos agigantados. No cabe duda de que es necesario adaptarse. Para ello, hay que cubrir necesidades, desarrollar perfiles profesionales útiles y ofrecer lo que el mercado demanda. En mi opinión, existen profesionales con formación en distintas áreas que pueden ser los candidatos idóneos para desempeñar estas tareas (cubriendo siempre las lagunas formativas correspondientes): periodistas, expertos de comunicación y marketing, traductores, etc. Particularmente en cuanto al sector que más domino, considero que los profesionales del sector de la traducción y la interpretación cuentan con un perfil de gran nivel y especialmente versátil. El dominio de la lengua materna y de, generalmente, otras dos lenguas es de primer nivel. Además, se basa en la especialización en áreas de conocimiento, es decir, en sectores empresariales (ciencia, tecnología, finanzas, humanidades, entre otros), se hace hincapié en la formación en nuevas tecnologías y en estrategias de redacción y creación de textos. Con esta base, a la que se le pueden añadir con seguridad conocimientos específicos sobre terminología, documentación, culturas, capacidad de síntesis o memorización (no olvidemos a los intérpretes) es fácil observar la gran versatilidad y capacidad de adaptación de los perfiles.

 

Tras esta reflexión, para mí la deducción está clara, ¿por qué no unir ambas necesidades?

De ahí que pretenda desarrollar en futuros artículos estos conceptos, a la vez que ilustrarlos con un enfoque estratégico, tanto de cara a los perfiles profesionales como a la manera de adquirir y potenciar las capacidades adecuadas.

No sé si estaréis de acuerdo conmigo, tanto profesionales de la comunicación como empresas/instituciones que necesitáis llegar a otros países, pero en un mercado internacional tan dinámico y cambiante, cobra una gran importancia contar con una rápida y ágil capacidad de adaptación a fin de cubrir las necesidades actuales y nuevas para, en definitiva, lograr los objetivos de nuestros planes institucionales o corporativos.

¿Nos ponemos manos a la obra? Espero vuestras sugerencias sobre temas de interés, para abordarlos en las siguientes publicaciones…¡Animaos!